A veces, es difícil determinar si uno mismo cae en la categoría de “emprendedor”. Una forma de aclararlo es analizar nuestro comportamiento diario, ya que actuaremos de acuerdo a lo que creemos, asumiremos más o menos riesgos según nuestro rango de tolerancia y buscaremos información que valide lo que pensamos y por supuesto lo que nos interesa.
Hoy, potenciar ese rasgo de emprendedor puede ayudar a muchos de nosotros a sobrepasar una larga cesantía, que podría acentuarse en virtud de los difíciles tiempos actuales.
El autoempleo es una excelente y alentadora alternativa, que demuestra la actitud de una persona, pues desarrollar una actividad emprendedora es romper con barreras de toda índole.
Según estudios, un 13,4% de la población de adultos (entre 18 y 64 años) está involucrada en actividades de reciente creación y de autogestión.
Sin embargo, para que no se desalienten los interesados, es bueno que sepan que todos los que en algún momento hemos decido emprender una aventura económica hemos tenido necesariamente que superar:
Falta de tiempo
Carencia de recursos económicos
Falta de conocimientos administrativos, gestión u otros
Carencia de redes
Capacidad de diversificar o cambiar la idea inicial
La planeación, organización, operación y control de su empresa son algunos de los mayores retos para cualquier pequeño empresario que pretende iniciar una nueva actividad.
Pero… ¡adelante! Especialmente si tiene una buena idea para emprender un nuevo negocio, o si conoce un producto o servicio que todo el mundo necesita y usted puede mejorar o vender a un precio más barato.
Sólo déjeme advertirle que la mayoría de los nuevos negocios o empresas cierra sus puertas debido a la falta de rentabilidad, que a su vez tiene origen en problemas que se arrastran desde la planeación del negocio, como: su ubicación, tipo de producto, calidad, precio, administración, promociones o publicidad mal planeada.
Debe ser disciplinado, consistente, persevante. Recuerde que al principio el retorno es mínimo, aunque después puede aumentar.
¡Suerte!
Marcela Moreno