A la mayoría de los alumnos les resulta difícil aplicar los contenidos impartidos en su plan educacional. Tal vez se relacione con la estrategia educativa de memorizar lo expuesto por el docente, como manera de lograr una buena calificación. De acuerdo con este argumento, se podría decir que hoy en día la educación chilena municipalizada se basa en el aprendizaje de memorizar y repetir lo aprendido.
Las cifras apoyan lo expuesto. En el último SIMCE, los resultados obtenidos estuvieron por debajo de lo esperado, situación que se ha transformado en una gran preocupación para los gobiernos de turno. Si proyectamos este hecho a futuro, podríamos decir que eventualmente enfrentaremos una gran crisis país. La falta de jóvenes críticos y con ganas de aprender en todo ámbito repercutirá en un gran retroceso para lograr ser un país desarrollado. Chile busca nuevos líderes, personas que sean capaces de tomar la iniciativa y que pongan fin a problemas por medio de soluciones prácticas y no teóricas.
Por otra parte, la forma de realizar un emprendimiento exitoso es la perfecta combinación entre “aprender haciendo” y actividades donde se fortalezcan los conocimientos. El mismo sistema permitiría enseñar a los alumnos al colocarles pruebas o trabas para que logren superarse por ellos mismos.
Podemos concluir, entonces, que es necesaria una metodología que permita a todas las instituciones educacionales (dirigidas a la edad preescolar, escolar o universitaria) estimular a los jóvenes para que desarrollen su espíritu emprendedor, y para ello es imprescindible entregarles herramientas y estrategias que valoren las experiencias previas de cada educando. Esto, con el fin de lograr mayor identificación con los contenidos y despertar inquietudes en cada uno de los alumnos que se están formando.
Para lograr este cambio, es necesario que se realicen las siguientes actividades:
* Charlas al profesional docente. Al ser quien está directamente en contacto con los niños y jóvenes, el profesor debe ser un promotor constante de nuevas estrategias que conviertan las clases en una verdadera instancia para compartir y debatir contenidos.
* Talleres de emprendimiento en todas las edades. La idea es -en un futuro cercano- incluir dentro de las mallas educacionales las materias de emprendimiento, las cuales se deberían aplicar en todas las materias para propiciar un entorno emprendedor.
La clave de esta enseñanza es que se entreguen herramientas para que los niños y jóvenes puedan adaptarse a un mundo globalizado, cambiante e innovador, incluyendo estrategias de trabajo en equipo. También es importante mejorar la tolerancia al fracaso.
Para esto se proponen las siguientes actividades, tanto en terreno como en la sala de clases:
El propósito final es que los estudiantes se enfrenten a pequeños obstáculos en forma reiterada. Estimular a los jóvenes para que realicen constantemente trabajos y presentaciones orales les permitiría desarrollar confianza en sí mismos, una de las características claves de un emprendedor. Otras sugerencias están orientadas a realizar ideas de nuevas empresas, productos y resolución de problemas cotidianos, entre otras competencias.
Paula Quiroz R.
Ingeniero Civil Industrial