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Luis Hernández:

Fortalecer las capacidades emprendedoras

Así define este Ejecutivo de Fomento uno de los objetivos del programa de Capital Semilla, Línea de Emprendimiento.

 

 

En los últimos cinco años, más de mil empresarios y emprendedores de la Región de Valparaíso han recibido respaldo del Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC) para sacar adelante su negocio, gracias al fondo concursable "Capital Semilla".
Se trata de una herramienta de gran ayuda, tanto para los micro y pequeños empresarios que reciben el apoyo para salir adelante, como para la propia región, que aprovecha para promover su apuesta estratégica de desarrollo.
Por ejemplo, este año la Región de Valparaíso dispone de 900 millones de pesos, que se invertirán prioritariamente en las áreas de turismo de intereses especiales y alojamiento para estudiantes de educación superior, así como en proyectos que mejoren la innovación y la generación de empleos en el ámbito regional.
En términos generales, el Capital Semilla es un monto no reembolsable destinado a las empresas de menor tamaño, para que puedan fortalecer un proyecto creativo, pero tiene dos líneas para postular: como empresa o como emprendedor, según explica Luis Hernández Martínez, ejecutivo de Fomento en SERCOTEC Valparaíso.

- ¿Cuándo se produjo esta diferenciación?
- Hasta 2007, Capital Semilla funcionaba como un todo, pero nos dimos cuenta hacia 2008 que postulaban dos tipos de perfiles a estos fondos concursables: emprendedores y empresarios. ¿Dónde hacíamos la distinción nosotros? En el nivel de formalidad de uno y otro, y en el grado de implementación de la idea de negocio o del negocio propiamente tal. Nosotros consideramos emprendedores a quienes tienen menos de un año de antigüedad de iniciación de actividad, en primera categoría; a quienes tienen segunda categoría (es decir, que prestan servicios profesionales o no profesionales); y que puedan estar desarrollando ya una iniciativa. También puede ser que estén desarrollando una iniciativa de manera informal y que busquen formalizarla. La idea es que todas estas iniciativas se vayan concretando y vayan adquiriendo niveles de formalidad, tanto la persona como el negocio. Hacia eso apunta.

- ¿Y el resto serían empresas?
- Empresa es toda la gente que tiene iniciación de actividades hace más de un año, en primera categoría, y que tiene un negocio formal, con patente al día, todos los permisos que necesita para poder desarrollar la actividad. Entonces, hasta 2007, había un Capital Semilla a nivel agregado. Desde 2008 en adelante se han venido desarrollando de manera separada, y a nivel nacional, el Capital Semilla Empresa y el Capital Semilla Emprendimiento.

- ¿Cuál es el balance desde que comenzó esta separación?
- Ha sido positivo. Porque, de partida, se le ha abierto la puerta a ideas de negocio que tienen un potencial de desarrollo y personas que buscan formalizarse. Antes se buscaba que todos los postulantes estuvieran formales; al menos, que tuvieran su iniciación de actividades. Ahora, con este programa que es el Capital Semilla Emprendimiento, las personas pasan distintas etapas, que apuntan hacia formalizarse ellos como personas (o sea, estar en primera o segunda categoría) y, además, a formalizar el negocio, la idea de negocio. Y, al hacer esta separación, te permite trabajar mejor en todo el proceso, en lo que es la asesoría. El tipo de trabajo que se hace con los empresarios o emprendedores es distinto. Por ejemplo, con Capital Semilla Emprendimiento tú tienes primero una etapa de formación, de un mes y medio, en la cual entregas distintas herramientas a las personas para que ellas puedan autogestionar sus proyectos. Y además de eso, las personas van desarrollando un plan de negocios; es decir, van aterrizando toda su idea de negocio, llevándola a papel y cuantificando todas sus estimaciones. ¿Qué les permite eso? A futuro, por ejemplo, tener algo más concreto con que ir a la banca a solicitar algún tipo de financiamiento. Y a ellos mismos les permite tener más claridad respecto a sus proyectos. Entonces, les va abriendo un poco la visión. Quizás, en definitiva decir "no era por acá por donde yo iba a ir, tenía que ir por este otro camino".

- En resumen, ¿cuál es el enfoque en la línea Emprendimiento?
- Por las características y la misión de SERCOTEC, apunta a fortalecer las capacidades emprendedoras, las competencias de las personas, para que den un salto cualitativo y cuantitativo en sus negocios. En el fondo es como realizar una inversión en un proyecto X y la idea es que sea rentable, que no sea un negocio de subsistencia sino que permita generar empleo, que la persona pueda desarrollarse y que tenga una visión de negocio. Es lo que nosotros denominamos ahora "empresarios emprendedores de oportunidades"; es decir, que tú captes una oportunidad en el mercado, una oportunidad real, concretes tu idea de negocio y logres satisfacer las necesidades que identificaste en el mercado.

 

MAYOR COMPROMISO

 

- ¿Hay novedades este año en el Capital Semilla Emprendimiento?
- Sí. La gran diferencia es que el año anterior estaba abierto, no se les pedía un cofinanciamiento. Es decir, la persona recibía los recursos, recibía la beca para este programa de formación, pero no tenía que comprometer recursos, aparte de lo que ellos siempre tienen que cofinanciar, que es el IVA, porque esto sólo financia los montos netos. ¿Qué pasa? Que esta vez las personas tienen que comprometer parte de sus recursos en el negocio. Esto involucra que ellos también pueden tener un mayor nivel de compromiso con el proyecto propiamente tal. La visión es: "Bueno, yo también estoy invirtiendo parte de mis recursos en este proyecto; entonces, necesito que me rente". Ellos se adjudican un millón y medio de pesos, y tienen que comprometer un 20 por ciento sobre eso; es decir, 300 mil pesos. Pero esos 300 mil pesos no significa que tengan que entregarlos, por ejemplo, a SERCOTEC. Lo que ellos tienen que hacer es, dentro de 4 meses, utilizar esos recursos en ítems relacionados con su proyecto. Pueden ser gastos que ya tenían considerado realizar, no son gastos nuevos. Si esos 300 mil pesos los prorrateas por 4 meses, son 75 mil pesos por mes. Eso puede ser el gasto de arriendo, quizás unos servicios básicos, quizás pagar honorarios a algún profesional. Cosas así, que no son tan nuevas. Por lo general, esos gastos se pueden ir a lo que es capital de trabajo de un negocio.

- ¿Cuál es la recomendación para el uso de los recursos?
- Utilicen este millón y medio en ítems como, por ejemplo, equipamiento, difusión, promoción... todo lo que es comunicación de sus proyectos, que muchas veces no lo hacen. Aporten a adquirir maquinaria, un equipo nuevo, por ejemplo. Y con un millón y medio, si bien son recursos acotados, se puede entrar a negociar un mejor precio con un proveedor. Mejor eso a que el millón y medio se me vaya en 4 meses en pagar sueldos, arriendo... Es como una inversión. Esa es la idea también: cambiar un poco el switch de las personas, porque, por lo general, siempre piensan en utilizar los recursos en capital de trabajo (comprar mercadería, stock, todo eso).

- La exigencia de cofinanciamiento, ¿no ahuyentó a los potenciales postulantes?
- El año pasado hubo 3.000 postulaciones, de las cuales 1.600 cumplían los requisitos de admisibilidad; es decir, tenían la antigüedad que nosotros exigíamos en el Servicio de Impuestos Internos, estar registrados en el sistema, etcétera. Este año, pensábamos que con este requisito de cofinanciar el proyecto iba a haber un número menor de postulaciones y que iban a postular realmente quienes estuvieran interesados en un proyecto y tuvieran una visión de largo plazo. Pero el número de postulados fue similar al del año anterior. Entonces, esta nueva exigencia no tuvo mayor impacto en el número de postulaciones.

- Pero también hubo más tiempo para postular...
- Mucho más plazo. El año anterior tuvimos un mes de postulación para las dos líneas de financiamiento. Este año tuvimos desde mediados de enero hasta ahora. Y este fondo terminaba en un principio el 23 de marzo, pero se extendió el plazo después de todo el tema del terremoto, hasta el 15 de abril. O sea, se extendió tres semanas y además empezó mucho tiempo atrás. Lo que sí, lo típico del chileno: los primeros meses muy poca postulación, pero cambió en las últimas semanas y de hecho, en los últimos días, se subieron miles de postulaciones al sistema a nivel nacional, lo que hizo más lento y complicado para la gente ingresar sus postulaciones.

- Luego de la postulación, ¿qué sigue?
- El proceso de evaluación del Capital Semilla Emprendimiento. En esa instancia trabajamos con la Cámara Regional de Comercio, que se adjudicó la licitación para la evaluación de admisibilidad; luego viene la evaluación de gabinete; después, una entrevista sicológica; y después el comité de sanción regional. Y en todas esas etapas la idea es ir retroalimentando a la gente. Por ejemplo, decirles "usted no ha logrado superar la etapa de admisibilidad por tal y tal motivo".

- Y así pueden repostular más adelante sabiendo por qué fallaron...
- Claro. Además, durante dos años consecutivos hemos hecho seminarios y talleres para las personas que han quedado fuera en estos procesos. No tenemos certeza en cuanto a si este año se va a realizar o no, o cómo se va a armar ese programa, pero años atrás siempre nos hemos hecho cargo de aquellas personas que quedaron fuera. Al menos se les ofrece la realización de estos seminarios, talleres, para ayudarles y reforzarles un poco: "esto es lo que buscamos, hacia allá apuntamos, esto es lo que hay que hacer, esto es un plan de negocios...". Se trata de cosas que ellos tienen que tener presentes, como otras alternativas de financiamiento que pueden buscar en el mercado.

 

TERREMOTO

 

- Aparte del mayor plazo de postulación, ¿ha habido otro cambio que se pueda relacionar con el terremoto?
- No. Este instrumento en particular ha seguido operando de la misma manera. Lo único que se hizo fue ampliar el plazo, porque se entiende que al ser un fondo concursable no es la herramienta que viene a atender necesidades reales de las personas. Si uno considerara que es una herramienta que debe atender las necesidades, no debiera hacerla concursable. Entonces, el Capital Semilla sigue operando de la misma manera en que lo ha hecho regularmente. Pero sí puede ser una buena alternativa para personas que lo ven como ayuda ante la contingencia. Por ejemplo, personas que han perdido su taller, su unidad productiva, y que digan "bueno, voy a tratar, a través de este medio, de entrar a paliar un poco mi situación".

- Por suerte, la Región de Valparaíso no sufrió consecuencias graves...
- Sí sufrió. Aquí en la región hay dos puntos críticos: Llolleo y Juan Fernández, con Juan Fernández como la zona más afectada, ya que allí las dos principales áreas de actividad son el turismo y la pesca, que se vieron fuertemente afectadas.

- ¿Y allí hay focalización de esfuerzos de SERCOTEC?
- No. Lo que pasa es que no somos nosotros los que estamos operando ese tema. No somos nosotros los que estamos generando un instrumento, un programa en particular para eso. Son otras instituciones, otras instancias. SERCOTEC sigue operando como antes.

- ¿Tampoco hay una redistribución de fondos que afecte a SERCOTEC?
- No. Ha seguido operando de manera regular.

 

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