
Jefe regional de Gestión de Programas del FOSIS destaca virtudes del actual sistema integrado y del importante cambio que se aplicará el próximo año.
Roberto Vergara lleva diez años en el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), donde empezó “desde abajo”, como dice con orgullo al recordar que entró como supervisor de un programa de pesca artesanal.
Actualmente es jefe regional del Departamento de Gestión de Programas, cargo desde el cual debe velar por el correcto desarrollo de todos los programas que ejecuta FOSIS. Es decir, recae en él una gran responsabilidad cuando se trata de llevar a la práctica el combate contra la pobreza en la Región de Valparaíso.
Por ello espera con ansias un importante cambio que se aplicará a partir del próximo año en el Sistema Integrado de Generación de Ingresos (SIGI), una mejora que permitirá asegurar que se entregan competencias emprendedoras a las personas más vulnerables.
Ya el SIGI, que se implementó en 2007 para ordenar y vincular los programas de apoyo existentes, fue un gran avance. Según Vergara, este sistema “no es ni más ni menos que la expresión de una voluntad del FOSIS de poder encadenar las iniciativas productivas, a partir de una serie de hechos constatados. El primero, que los estudios demostraban que, con un solo apoyo, el impacto para nuestros usuarios no era el mejor y a veces era claramente insuficiente”.
La nueva situación, explica, "se puede expresar gráficamente a través de una pirámide, con tres niveles, en que nuestros usuarios ingresan por la base y van mejorando a medida que reciben nuevos apoyos".
- Hay una visión más estratégica, entonces…
- Más estratégica, más integral, más a largo plazo, más coordinada. Esta región llevaba tiempo tratando de integrar sus programas, pero en 2007 Santiago decidió implementar este encadenamiento a nivel nacional. Antes había lógicas distintas entre las regiones y sobre todo falta de impacto en las unidades productivas. Por lo tanto, lo que hizo el nivel central fue unificar un criterio a nivel nacional.
- ¿Podemos decir que la Región de Valparaíso fue el ejemplo que siguió Santiago?
- No. Sería muy vanidoso decir que partió de eso. Lo que yo creo es que el SIGI recogió o tomó una metodología que nosotros ya veníamos aplicando hacía tiempo. Esa misma lógica fue la que asumió el FOSIS el año 2007, al decir “Vamos a crear un Sistema Integrado de Generación de Ingresos”, y a nosotros nos fue muy agradable esta propuesta, porque era lo que veníamos haciendo desde un par de años atrás.
- Nada de copias, entonces…
- No creo que hayan tomado nuestro modelo y lo hayan copiado. Yo creo que lo que hizo Santiago fue algo bien lógico. Había estudios que demostraban que un solo apoyo era insuficiente, que los programas estaban relacionados entre sí, que no había lógica de complementariedad de ingresos o salidas, y lo ordenó y lo implementó. Eso no era muy distinto de lo que nosotros estábamos haciendo de manera más instintiva, pero le dio contenido, le dio términos de referencia, le dio cuerpo.
- ¿Y qué cambió para el usuario con este diseño en tres niveles?
- Antes, uno podía encontrarse con situaciones como que hacías un proyecto, después hacías otro y veías lo mismo. No había lógica de avance en el ámbito de la gestión y del emprendimiento, con perfiles de entrada a los programas poco definidos, menos con perfiles de salida. Justamente por este vacío que existía entre lo que es el apoyo del FOSIS y lo que es el apoyo del resto de la red de fomento productivo, también era pertinente y coherente complementar estos tres niveles, de manera que la personara que saliera, o que terminara el apoyo de FOSIS, fuera una persona cuyas competencias o condiciones se acercaran bastante a la puerta de entrada de otros programas, como los de SERCOTEC, Microempresas de la CORFO, SENCE…
- ¿Funciona esta red de fomento? ¿Cómo ven otros servicios públicos al FOSIS y el SIGI?
- Con SERCOTEC, en la región nos hemos coordinado y en general reciben muy bien este tema del SIGI, porque ellos visualizan lo mismo que vemos nosotros: que existe una brecha importante entre el perfil de egreso del usuario de FOSIS y el perfil de ingreso del usuario a SERCOTEC. Esa brecha, con esta lógica de intervención, creo yo que la hemos ido disminuyendo. Con SENCE, si bien nos hemos coordinado, creo que tenemos un tremendo problema: que no hemos sido capaces nosotros de complementar de manera satisfactoria lo que son nuestros usuarios con la oferta del SENCE. Ahí creo que mayor brecha no existe. Es un desafío que hemos tenido y que no hemos logrado satisfacer.
- ¿Y la relación con CORFO?
- Con CORFO, las acciones son bastante menores, porque entendemos que el perfil prioritario que atiende CORFO está muy distante del perfil que atiende FOSIS, son lógicas muy distintas. Ahí yo soy menos autocrítico, porque creo que tiene que ver con perfiles bien distintos de usuarios.
EL SALTO ADELANTE
- ¿Hay estudios que demuestren la efectividad del SIGI? ¿Qué desarrolla las competencias de los emprendedores?
- No. No tenemos estudios que demuestren un mayor desarrollo de competencias después del SIGI. Sin embargo, a partir de 2010, nosotros vamos a implementar en la mayoría de los programas del SIGI una estrategia de certificación de competencias escalonadas, donde el primer nivel del SIGI va a capacitar y certificar un cierto número de competencias; el segundo nivel, otro; y el tercer nivel, otro. Justamente para que este diseño, este sistema, nos asegure que la persona desarrolla más características emprendedoras. Y eso, además, certificado.
Al hablar del futuro del SIGI y de los programas que él tiene a cargo, Roberto Vergara se entusiasma. El cambio apunta a crear “hábitos emprendedores”, asociados a competencias empresariales adecuadas para el segmento de las microempresas, en términos de gestión empresarial, manejo de una cartera de proveedores, cuaderno de contabilidad y materias similares.
- Parece un cambio significativo.
- Va a ser un salto cualitativo bien importante. Esta es una nueva etapa en que no sólo nos vamos a centrar en capacitar y desarrollar capacidades, sino en comprobar que esas capacidades están instaladas, a través de hábitos. Las competencias tienen tres grandes áreas, que son conocimiento, habilidad y destreza. Nosotros estábamos centrados sólo en el conocimiento; hoy día nos vamos a centrar también en habilidad y destreza. Así, vamos a poder decir que estamos trabajando en las competencias de las personas, no sólo en sus conocimientos.
- ¿Y esto sin cambiar los programas ya existentes?
- Serán los mismos programas. Vamos a hacer un rediseño metodológico; se van a incorporar nuevas actividades, nuevos talleres, nuevas formas de trabajar con nuestros usuarios para implementar estos hábitos emprendedores.
- Eso significa que es necesario actualizar a los consultores…
- Por supuesto. Desde el año pasado estamos capacitando a consultoras en estas metodologías de hábitos. Gracias a un convenio que tenemos con ChileCalidad, de la CORFO, hemos capacitado ya a ocho-diez consultoras en esta metodología, y esperamos seguir haciéndolo, seguir capacitando a las que estén interesadas en postular a proyectos en el área productiva. En la mayoría de las regiones se ha hecho este proyecto piloto de ChileCalidad, pero la primera región que lo hizo fue la de Valparaíso, junto con la Región Metropolitana.
- Una vez más entre los primeros…
- Sin pecar de vanidad, somos una región bastante innovadora, porque somos también, en general, un equipo humano bastante cuestionador de lo que hacemos. Y creo que eso es una cualidad de esta región. Somos críticos de lo que hacemos, sabemos que lo que hacemos no es lo mejor ni lo perfecto, y estamos constantemente tratando de hacerlo un poco mejor que antes. Creo que es súpersano decir “Eso fue un error” y por lo tanto reconocerlo para poder mejorar. Es una postura que no siempre está en los servicios públicos.
